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domingo, 15 de junio de 2008

Irónica sensación


Sin pensarlo aborde el aire,

Única sensación ostensible en sueños

Podía llegar al cielo sin contrariedades

Podía levantar mis pies y sostenerme en el calido aire

Realmente disfrutaba del ensueño

Corrobore mi nueva habilidad, facilitada por mi espontánea mente

Salte de tejados,

Me arriesgue por abismos,

Volé entre pandemonios.

Fue mientras disfrutaba volando sobre el océano

Que especulé que quizás podía llegar a tu encuentro

Y remonté lo más que pude,

Y me adentre en las subes nubes, llegando a las corrientes de aire.

Eran un caos, no sabía a donde iban

Debí preguntar a cada una, cual me podría guiar al sur

Entre tanta confusión, una me sonrió y me dijo que podía hacerle compañía

Y me encumbré en el viaje para agasajarte

Esta nube solo me arrullaba

Su suave textura era totalmente acogedora

Pero parecía sentir una terrible melancolía cada vez que le susurraba

Cuando por fin llegue, me dijo que me podrían acompañar las gráciles gotas

La lluvia sería me descenso.

Fue aun más emocionante que volar junto a aves violetas

Ya de pie en el asfalto la nube se despidió con el particular rocío luego de una llovizna.

Y fue cuando te vi caminado,

Estabas solo, pensativo.

Y de inmediato corrí a abrazarte

Pero quedaste paralizado como si un frío recorriera todo tu cuerpo.

Y yo te saludaba, te gritaba, te cantaba

Pero no me escuchabas,

No me veías.

Me sonrojé al recordar que entendía estar en un sueño

Así que solo te acompañé por la oscura calle.

Me entretenía el juego de hacerte comprender que podía acariciarte

Mientras caminabas susurrabas algunas palabras que no comprendía

Y de nuevo me eleve para escuchar cuidadosamente lo que decías,

Preguntabas:

¿Dónde estarás? ¿A dónde te has ido?

Y luego de una pausa,

Pronunciabas mi nombre…

Ya no me entretenía el juego

Tenía que hacerte saber que estaba a tu lado

Llegamos a la puerta de tu morada y trate de forzarte a verme

Te sacudí por los hombros

Te repetía que estaba ahí, junto a ti.

Pero no comprendías, y por el contrario tu piel se congelo

Y quedaste estupefacto por un momento

Hasta que decidiste hacer un movimiento, y entraste.

Yo iba tras tus pasos, ya comenzaba a odiar el sueño en que pensaba encontrarme

¿De que sirve estar a tu lado si no puedes sentirme?

…Llegaste a tu habitación y te quedaste impávido sobre tu cama

Pensando, intrigado…

En un ultimo intento para que trataras de sentirme

Me senté a tu lado, y te susurre al oído

Tú no podías creerlo, lo negabas, alegabas que alucinabas.

Pero yo te gritaba que debía aprovechar el momento antes de despertar

Estabas muy exaltado, no podías comprender lo que sucedía

Y te sujeté fuertemente, y te repetía que en verdad estaba junto a ti

Y el silencio cubrió la habitación y ya comenzabas a acertar mi voz

Ilustrabas lo difícil que resultaba escucharme sin poderme ver

Y quise compensarte al besarte.

Ya podías sentirme y oírme

Aunque tus ojos estaban perdidos en los objetos de la habitación

Y optaste por tentarme lentamente,

Hasta que apareció tu sonrisa,

Y decías que en verdad estaba allí.

Las caricias se transformaron en besos,

Los besos en deseo, el deseo en pasión

Y la pasión en promesas.

Y pasamos la noche juntos, no sabía en que momento terminaría el aparente sueño

Así que te entregué todo aquello que sentía

Y lo mucho que te quería.

Hasta que de golpe se abrió la puerta,

Era tu amigo, exaltado, pálido

Permaneció callado por unos segundos hasta que explotó en una verborrea

Incomprensible para ambos.

Le pediste que se calmara y que tratara de explicar mejor la situación,

Se sentó en una silla adjunta y mientras bajaba la mirada decía:

Ella murió, me lo acaba de decir su amiga,

Cayó por un precipicio junto al mar

Y tu desconcertado preguntabas

¿Pero quien murió?,

¿De quién me hablas?

Y el lastimosamente te responde, tu amada…

Y las lágrimas comenzaron a aparecer,

No estaba en un sueño,

Estaba en la inexplicable realidad

Había vagado entre el ambiguo aire para despedirme

Y tu incrédulo, repetías que yo estaba allí

Que me habías sentido, besado, prometido…

Y tu amigo te repetía que había muerto,

Que no era posible lo que alegabas.

En medio de tanta confusión abrí tomé la salida

Y la nube desde arriba me miraba tristemente,

Y se dejo caer en una fuerte tormenta para tratar de sujetar los fragmentos de mi alma

Aún consternada,

Pero tranquila porque te había repetido lo mucho que te quería

Y mientras emergía con la lluvia hacia la taciturna nube

Te observé por última vez, empapado por la tormenta

Exclamándole al cielo que me devolviera.

Que aún no habías podido decir lo que sentías,

Pero ya era tarde, ya me acogían otras ánimas incógnitas.

Y el malicioso sentimiento de la brusca despedida

Se manifestó en un oscuro día, sin respuestas del sol.

miércoles, 11 de junio de 2008

Seco torrente inanimado


Mi ajustado vestido disipado.

Mi enmascarada marcha en el olvido

Puedo ceder a mil formas

Para tratar de encontrarte entre el inmenso espacio.

En tu camino hacia mí

Podré resucitar tu sonrisa,

Podremos arder en fuego.

En mi infranqueable cristal confortador

Podrás asomar tu expresión.

Me mantengo firme sobre las colinas, aunque solo sea una ilusión

Mis manos sujetas por una ciénaga de ansiedades

Y el violento soplar del viento que desfigura cualquier reacción.

Solo son colinas desiertas,

Cada noche me poso en una de ellas,

Algunas veces me preguntan por mi porvenir,

Otras callan como puñales de hielo.

Ciertas de ellas solo me entretienen con el tallo que producen mis lágrimas

Pero las más acogedoras son las que me escuchan hasta el amanecer.

Y cuando doy cuenta de que el sol aparece

Me encierro en una nube pasajera,

Me cubro de las ligeras notas que la brisa transporta.

Notas de tu bello imaginar

Susurros de que algún día pasará.

No podrías sentir este delirio ni aunque llegaras a sentir mi respirar

Pero apartarías todas las colinas que me hacen vacilar,

Y derrumbarías las nubes donde acostumbro a descansar.

Solo para descansar en tus brazos,

Y delirar sobre tu pecho.

Y un silencio sedativo que aleja las ansiedades.

Pueden tus manos cubrir mi rostro,

Mientras tus besos se dejan caer por mis hombros, por mi cuello

Y mueren en las cristalinas gotas que se van extinguiendo.

Y un estrujón que arrasa con las más fuertes ironías de mi voz.

miércoles, 4 de junio de 2008

Presunciones



Me refiero

a una estimulación de los sentidos,

Un apremio a mi vista, tacto, olfato y oído.

Un estado armónico que se va incrementando,

Subiendo de grado en grado.

Una agraciada composición de boca, labios y lengua

Un deseo que evoluciona de distinguidas formas

Y se produce una respuesta sensual.

Una vigorosa fuerza que está presente en el proceder aperitivo.

Sensaciones y estremecimientos musculares rítmicos

Y se genera una aceleración del corazón y la respiración,

Y un calor exorbitante, una visión perdida.

Incesantes juegos que me elevan a la eternidad del momento

No puedo detener el movimiento espontáneo

Sostengo mis manos para estabilízame

Y el gemir intrigante de llegar al final

Y el desvanecimiento acompañado por gotitas de placidez.

Múltiples sonrisas



Perduré atada a sucias cadenas intocables

Con jirones mordidos por el tiempo

No exponía ni una expresión de dolor

Mantuve por largos minutos la respiración mientras era arrojada al vacío

Y nunca conseguí suplicar por clemencia,

Mantuve firme mi ideología.

Alba, crepúsculo, alba, crepúsculo,

Invierno, sol, invierno, sol

Silencio, gritos, silencio, gritos

Hasta que mi alter ego se pronunció

Emergió de lo más recóndito de mi esencia

Y entonces volví a pronunciar mi nombre

Y mí mirada solo quemaba por resarcimiento

Desate las cadenas que me oprimían

Y me encamine montaña arriba

Me acompañaban los cuervos que habitaban la zona

Y recorrí el largo camino de la libertad

Giré en torno al pantano acosado de cadáveres

Y justo cuando abrí las puertas de par en par

Los tiranos yacían en el piso embriagados

Y fue entonces cuando mi alter ego sugirió que el fuego causaba más dolor

O quizás degollarlos uno frente a otro

Pero entonces alguien más apareció

Y empujó a mi alter ego

No reconocí su aspecto

Pero cuando me di cuenta había amarrado a todos los tiranos

Y un instinto que va más allá de lo impuesto por la humanidad

Se rió mientras los tiranos despertaban

Y la resplandeciente luz de velas mostraba su patética realidad

Eran tres infelices…

Cada uno vomitaba más escarnios que el otro,

Y yo solo apreciaba a mi alter ego y a esta nueva entidad discutiendo

Iban de lado a lado tratando de imponerse

Y entonces por fin hubo decisión:

Dejarían un tirano para cada quien

Y fue entonces que mi alter ego circuló alrededor del más vulgar,

Lo tomó por las cadenas que le impedían moverse y lo llevó hasta el pantano que estaba en frente

Y bajo la luz de la luna le restregó cada cadáver producto de su inhumana alma

Y el infeliz lloraba, pedía perdón por sus acciones pasadas pero mi alter ego solo lo miraba sin sentir el más mínimo rocío de misericordia

Y lo empapo de un fuerte líquido

Mientras este se retorcía sobre esqueletos y entonces mi alter ego dio unos pasos

Y le concedió fuego y las llamas comenzaron a irrumpir

Y el tirano gritaba tan locuazmente que hasta los cuervos sintieron pena por él

Y ahí se consumió, junto a todos aquellos que él mismo había sacrificado

Quedé perpleja ante tal escena, pero fue entonces que la entidad que aún no reconocía me empujó adentro de la mansión, esta entidad prefirió el tirano más ególatra

El que reía sin razón.

Lo tomó por el cabello y lo empujó frente a su compañero

Mientras colocaba su pie sobre su cara le expresaba su repudio por ser pederasta

Y este gritaba que jamás sentiría arrepentimiento por el dolor ajeno

Y la entidad sonrió y le comunicó que en eso estaba de acuerdo

Desapareció por un momento, hasta que volvió con un baúl perteneciente al tirano

Yo no sabía que contenía pero en cuanto el tirano lo vio, el pánico se apodero de su mirada.

Fue entonces cuando la figura comenzó a sacar una serie de herramientas del baúl

Mientras le preguntaba al tirano si sentía algún aprecio por una de esas herramientas

Y el tirano por fin calló, por fin su sonrisa se desdibujo de su turbador rostro

Como no respondió la entidad tomó a la azar uno de los trastos del baúl

Parecía ser una gran cantidad de agujas manchadas por un oscuro color

Y comenzó a introducirlas debajo de cada una de sus uñas

De las manos paso a los pies y como este aún no confesaba arrepentimiento

Agrego dos agujas más en sus parpados

Y con lagrimas de sangre este decía que aún así recordaba los felices momentos en donde se apoderaba de infantes.

Y la entidad pareció enfurecer y tomo un par de pinzas

Para agarrar el miembro inferior del tirano y sin pensarlo dos veces

Tomó una afilada hacha y se lo desprendió

Y este gritaba de dolor y las lágrimas de sangre se incrementaron

Pero aun así no pedía perdón

Así que la entidad aún con las pinzas le abrió la boca de par en par y le introdujo su miembro escurrido de sangre

Mientras su garganta trataba de proteger su cuerpo

La entidad en pie le pregunto por última vez:

¿Te arrepientes de lo que le hiciste a inocentes?

Y el tirano lo negó con su cabeza así que la entidad tomó un hacha mayor y partió su cráneo en dos salpicando de sangre al último infeliz que quedaba vivo.

Y se dirigió hasta donde permanecíamos mi alter ego y yo con una ligera sensación de serenidad.

Y fue entonces cuando mi alter ego y la figura desconocida me miraron directo a los ojos. Me recordaban que quedaba un tirano

Pero no comprendía yo no quería hacer daño

Y ambos me empujaron, me golpearon y recordaron las torturas que había recibido de aquellos tres infelices

Así que con lágrimas en los ojos me levante del suelo, mientras escuchaba:

¡Sabes lo que debes hacer!

Y me dirigí hasta el ultimo infeliz, era este quien siempre me exclamaba vulgaridades mientras estaba atada.

Miré sus ojos fijamente porque nunca me había permitido hacerlo

Y trate de encontrar en ellos alguna especie de culpa

Pero su miedo era tan grande que olvidaba todo el daño que me fundó

Voltee mi rostro y observé como mi alter ego y la entidad desconocida esperaban mi actuación

También hicieron acto de presencia los cuervos que cada día desde el cielo observaban mi agravio

Y aún con lágrimas latentes tomé una de las botellas con las que se habían embriagado la noche anterior.

Y con toda la fuerza de mi ser lo golpee por la cabeza

Y cerré mis ojos y me encarnicé con él

Sentía como cada vidrio se introducía en su piel y grite fuerte para opacar su llanto

Hasta que la habitación fue sucumbida por un aterrador silencio

Y cuando abrí mis ojos, sola me vi

Ni mi alter ego ni la entidad desconocida estaban en el lugar, así que salí de la mansión en su búsqueda.

No lograba dar con ellos así que me senté junto a cristalino pozo

A esperar…

Y cuando quise reflejarme en el,

solo vi a mi alter ego y a la entidad anónima sonriendo: ¡estaban dentro de mí!

Giré a tratar de vislumbrar la mansión y el pantano

Y me di cuenta que solo me acompañaban los cuervos que me miraban fríamente,

Y me desplome sobre el lago,

Había estado sola en todo momento.