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domingo, 20 de noviembre de 2011

El mejor de los secretos


Baja la voz, solo sígueme en susurros,
Ven tras de mí, con el corazón hirviendo y el pantalón ajustado en la entrepierna.
No juzgaré los besos escondidos, revolotean mis venas.
Ya puedes descubrir mi cuerpo en la clandestinidad del tiempo,
Son cuatro paredes que recién me conocen,
Han probado lágrimas, se han fascinado con sonrisas y ahora me guardan secretos.
Justo sobre mí, no logro ver tu rostro, pero siento tu respiración algo agitada, como la mía.
Es la suspensión temporal de la racionalidad: el metro de las consecuencias jugó al lazo con el par de cervezas y ahora estamos aquí tratando de controlar sonidos, movimientos, pasos y recónditos besos; pero la verdad es que no puedo controlar ni mi respiración con tus dedos devorando mi piel.
Entre mis sabanas eres parte de mi entorno perfecto,
En mi cuello eres el mejor maestro,
Erizas mi piel, mi rostro, mis pezones, y no te basta con eso…
De nuevo, baja la voz, recuerda nuestra situación: huimos del “deber ser” aburrido e hipócrita.
Ven ahora a mi cintura que aclama tus dientes, y en pequeños destellos de adrenalina ve bajando aún más y encuentra el resultado de tus acciones en mi cuerpo.
No podría lubricar más,
No te podría pedir algo diferente, juegas perfectamente con tu lengua en mi intimidad, me llevas al cielo y termino suspendida en el pequeño reflejo de luz que nos observa.
Podrías pedirme en este instante la vida y te la daría solo para que no te detengas.
La exquisitez de tus labios nuevamente me dejó a la intemperie de tus deseos,
Y ahora dentro de mí, lo siento, no puedo dejar de gemir, creo que nos descubrirán, pero, ahora no importa nadie más… solo continua dentro de mí, es mi fase especial en donde dejo hasta mi último suspiro para ti.
Y mientras nos trasportamos de esta pequeña habitación al nirvana, viene este orgasmo que me convierte en nota musical por encima de las sirenas, las cornetas, los ebrios y las prostitutas de la caótica ciudad.
Ahora, dame un beso y márchate, mis sabanas, almohadas y yo nos quedaremos saboreando tu olor y trozo de Ser que dejaste aquí a mi lado.

lunes, 7 de noviembre de 2011

Cuando clama el corazón


Anoche me perdí en una pesadilla, era mi vida en mi cuna,
Mis sueños de montaña, el aire frío, el silencio dominguero.
Caminaba con una venda en los ojos y encontraba todo en su lugar, escuchaba los murmullos conocidos, vacilaba ante los rugidos de los relámpagos al anochecer, sentía la nieve en mis manos y caminaba entre valles cálidos.
Solté la venda que cubría mi visión pero ahora no reconocía sonidos,
Cuantos colores vivos podía reconocer, la naturaleza a flor de piel, el cielo azulado amenazado por nubes grafiadas, rostros, gestos, movimientos.
Y me dieron ganas de hablar,
Entable una conversación extensa con un condor,
Les grité a las truchas que dejaran de moverse para que me contaran el secreto,
Y un gato silente reía jocosamente del otro lado del camino,
 Me invitó un vino del lugar, sabor indescriptible…
Mientras envolvía su pelaje con su lengua me preguntó ¿qué se te ha perdido que vas fuera de lugar?
-Fui incapaz de contestarle-
Es que… no lo sabía, ¿era sueño o realidad?
Me perdí en cinco segundos del sueño, o quizás más, lo suficiente para que me retumbara el corazón.
Ya lo había comprendido: fue la pesadilla de no tenerte en mi camino.
Por un momento unas lágrimas salieron, ¿de dónde saliste que paralizaste mis sentidos?
La causalidad que me llevó a ti, seria malvada si no me dejará terminar de derretirte el alma con mis abrazos.
Y hacerte un esbozo de sonrisas en tus diferentes edades,
Besar tus suspiros cansados, llevarte al otro lado del mundo mirando mis pupilas,
Querer sostener tu mano aún cuando, tus ojos cerrados estén,
Danzar al son de cada exhalación.
Calmó mi angustia nocturna al despertar y escucharte al otro lado del teléfono,
Estás en este mundo paralelamente real y tus brazos me sostienen, eres lo más parecido a lo que siempre desee, mi universo andante, te quiero.

lunes, 31 de octubre de 2011

Mi montaña rusa


... Y él me hablaba con la mirada, y acariciaba mi expresión,
Llevaba mis manos a su mundo y queriendo posar mi boca en sus altibajos.
Le regalé el beso más lujurioso de mi espíritu y tenía más de un musculo a mi favor. Saboreaba mi inocencia y yo me sumía a su placer.
Con un poco más de confianza le arrebaté un gemido,
Me respondió exaltado y con un hálito solo comprendí: no te detengas.
Y mi lengua pareció ser una nube que sostenía su respiración,
En mis labios la sensibilidad gritaba su nombre, tu nombre: Eres el deseo de mis mañanas, el corazón de mi orgullo y la palabra excitante de mi alma.

lunes, 10 de octubre de 2011

Taberna de CriSis


¿Ya viste danzando al corazón?
Se esgrima en los luceros, se divierte en los strippers del alcohol.
En este bodegón de luces bajas ya no se puede hablar en intimidad,
Van revoloteándose los órganos, ebrios, delirantes.
Bailan cercanamente, se mienten, se besan, se muerden, se lamen, se escupen, se golpean, se abrazan.
Continúa mirándome a mí, que las pupilas se contagian de gotitas cuando escuchas el murmullo de los lúgubres que duermen en la barra.
A esta hora deben estar por llegar los acreedores,
Hay que comenzar con las promesas para que no nos detengan en las habitaciones de desilusión.
Mis promesas te las diré al oído, quiero que se enmarquen en tus neuronas,
Así emiten más movimiento y quizás acompañen al corazón que se mueve en la pista desafiando al resto de órganos, jugando a ser verosímil en esta estufa de deseos.
…Ya este lugar está a reventar,
Amor, hoy quiero ser nitrógeno u oxígeno, argón, neón, helio, hidrógeno…
Hoy me quiero quedar contigo, desde el primer instante de tu inhalación profunda, dar un paseo por tu faringe y posarme en tu laringe para sentir la vibración de mi nombre.
Salgamos juntos de este lugar, nadie sabrá que nado en tu sangre,
Seguro los órganos nos perseguirán, los haremos toparse por todo el lugar.
Marchémonos antes de que comience a enfermar.

domingo, 18 de septiembre de 2011

Inaugural


Tienes ese sabor determinado, el beso perfecto,
El huracán de deseos.
Cada botón que abres destella una eufonía con mi encanto.
Mi blusa tambalea cuando siente tus manos por mi cuello y te va llevando por la travesía de mi pecho, se va exhumando con tu lengua en mi regazo.
Vas explorando el camino en el que te orienta mi ombligo,
Te vas abriendo paso entre mis jeans ajustados y tus dedos efervescentes.

Me conduces, de la sed extrema, a un lago en el me pierdo buscando tu boca,
Quizás encontrar tus manos con las mías mientras transitan a mis senos.

Es ese juego impaciente en donde ambos desfilamos con nuestro traje natural;
Tienes la condición que paraliza mi mirada, tienes el olor que desemboca mi locura y el sabor que quiero inmortalizar.

Mi momento agraciado: cuando besas más allá de mis labios,
Dejas firme mis pezones y vas trascendiendo mi mente.
Me privas de pensar en algo más que no sea tu cuerpo sobre el mío, las palpitaciones que de mi corazón se transportan a todos mis órganos.
Interrumpes un momento, y estacionas tu mirada en el éxtasis de mi rostro y es cuando bailamos en las estrellas. Tú manejas y yo me pierdo en gemidos.

Te regalo todo mi oxigeno, me quebranto cuando, aún dentro de mí, te inclinas para robarme un beso… “dentro de mi” es lo más literal de todas estas palabras, lo sabes, así como mi lujuria y mis emociones lo saben también.

Que palabras se pueden escapar cuando arremetes contra mi capacidad de pensar,
“vente de nuevo, intrínsecamente en tu jugueteo”
Te sostengo con algo más que mis manos cuando estamos en la cima de esta montaña rusa, y que tus dientes marquen en mi espalda toda la euforia del instante.
Cuando tu corazón está por explotar llevas tus dedos a mi cabello, una caricia, por lo demás, hermosa y retumban las palabras:

Tus ojos…  siempre quiero verlos, son mi tesoro más preciado
Tu boca es como un rico chocolate que siempre quiero comer,
El mejor aderezo que he probado.
…y tu cuello…
Es el mejor amigo de mis labios y lengua.
A tus senos los deseo, son como dos tersos algodones que rozan mi cara y pecho.
Tus muslos, son mis más fieles cómplices y me muestra cual es el camino…