Seguidores

miércoles, 18 de septiembre de 2013

Besos cometa

Bastó dejar mis labios en horizonte a tus dientes,
Debí clamar por tu presencia a lo largo y en el fondo de mis flancos.
-Mi pelvis ardía-
No reconocía si eran tus manos o las mías quienes recorrían mis pezones.

¿Era tu lengua húmeda rescatando mis gemidos?
-Ven aquí-
En este rojo cielo siguen ardiendo tus besos cometa,
Una llamarada incinerando la habitación.
Recordarte bajo mis muslos, recrearte sobre mí espalda,
Dibujarte sobre mi cama con tus manos siempre en dirección de mi placer. 

domingo, 1 de septiembre de 2013

Parte de mi locura

Para ser fastuoso solo debía suspirar nuevamente en su semblante,
Abrir el baúl de besos, volver a dejarme conducir por la enajenación.
Para ir en contra de mis preceptos, debía sentir sus labios nuevamente en mi piel.

Sus ojos examinaban lentamente todos mis valles -que conocía muy bien-,
Su lengua no tardó en aparecer y recordarme que la extrañaba jugando con la mía.
Nuevamente mi ropa quedó a la orden de su designio… la fue apartando lentamente.
Yo creía que explotaría internamente, y que mis fragmentos irían a parar sobre él,
Sentía que me convertía en fuego y danzaba con sus pupilas,
Sentía que me convertía en agua y me unía a su saliva.

Tomó posición para estar dentro de mí -de donde nunca debió alejarse-
Apostó por mi placer, fuimos los dioses del sonido,
Él era el relámpago y yo el trueno,
Él era el cielo y yo el mar, y los espejos se encargaban de mostrarnos como nos uníamos.
Fue exquisito sentir el aroma de su lujuria, ese que me elevaba al éxtasis,
Contraer mis inserciones cada vez que me llevaba hacia su cuerpo.
Encendió en mi paladar la paleta de sabores de su nombre,
Trajo de nuevo mis intenciones carnívoras al quererlo devorar.

… La verdad que fue perfecto, hasta las imperfectas palabras, lo real es que nadé nuevamente en sus aguas y el jugó con las estrellas de mi cielo…