Seguidores

domingo, 29 de mayo de 2011

Sintaxis de dos idiomas

Ian Francis

…Es que esa inocencia existe, le encanta yacer en mis
pupilas cuando de ti se trata…
Y que va si de ella te aprovechas, que queda de mi si te la llevas y no la traes de vuelta.
No es el silencio de la irresolución, de hecho, tu nombre no tiene calificativos dudosos ni adjetivos contrarios. Es el silencio de un abrazo, ¿lo conoces?
No, claro: “ningún abrazo es mudo”; 
Pero no me permites mostrarte mi lenguaje propio… éste día se ha vuelto más pesado porque no puedo manifestar el bienestar que conlleva tu presencia.
Concíbeme como tu gesto, 
Baila conmigo en estos sesenta segundos, 
Tenemos tu vida para practicar,
La mía la dejamos para completar el nirvana cuando acabe la canción que memorizas con tu lengua, con tus dientes y con tus labios.
En ese trono que te he fabricado, 
¿Ha de haber otra forma de entretenerte que no sea mundana?
¿Esperas un desempeño en especial?
Que a tu mundo no pertenezco y me confunde tu banalidad, quiero contenerte en mi inhalación y hacerte el amor exhalándote de mis mil pensamientos; pero es que eso en tu intemperie tiene las características de “sexo”. 
Vas de nuevo a lo aburrido de la rutina con variantes de forma y tiempo.
Lo sabes, ya has nadado en ese lago de nombres que no conoces pero que consumes.
Amor, no me apetecen esas invenciones, la apariencia quiere babosear lo real,
Y la realidad ha perdido su sonido, entraré a ti por el resto de tus cuatro sentidos, y el sexto mío, lo encarcelaré por el delito de “raciocinio” así podremos inventar una nueva historia, en donde tú continuas manteniendo el carácter lujurioso y a mí me dejas con la sensibilidad de lágrimas vencidas.
Isis Sulbaran

martes, 24 de mayo de 2011

En nuestro anfiteatro espontáneo

Como te encuentras ésta mañana para mí,
¿Cómo te preparas para un final feliz?
El escenario está a tu disposición para mantener mi atención,
Luces desde el interior: me gusta ver tu alma resplandeciente.
Caída libre del telón al tiempo de tus palabras;
Mimos que jueguen con tu expresión, payasos que canten  en tu silencio…
Todo junto a un rincón.
Y yo, a la espera de tu actuación,
No juegues con el tiempo de mi reloj de arena, me gusta ver tu diafragma levantarse.
Me gusta sentir que solo intervienes para mí, que solo agradeces a mis aplausos y replicas mis alabanzas.
Yo estoy en mi primera fila, con mis sentidos enlazados a tus movimientos,
Con mi traje de mujer amante, con mi estética de tu sombra.
Es solo un momento que no volverá a pasar, una obra censurada por la eternidad,
Un mal entendido en el arte, una burla al sentimentalismo del pesado, una pesadilla para mis amores futuros.
Actúa ahora,
Actúa antes que mis manos no se puedan unir para elogiarte, sonreírte y salir por la puerta principal.

sábado, 7 de mayo de 2011

Es ésta melodía


Frecuentaba caminar en el espacio,
En la taciturna vía láctea, fueron encuentros fortuitos;
Yo te escribía, tú me mirabas, yo seducía y te velabas.
…Corría por la sabana, surcos de aire bloqueaban mi exhalación, allí fueron encuentros cercanos, entrabas a mis pulmones y te desprendías de mi boca en proporción.  
Y en la blanca nieve de mi corazón, fuiste escalando rocas heladas,
Arrastrando tu experiencia, soltando gotitas de sangre que abrieron mis ojos en tu espera.
Momento, lo quiero intentar,
No será ni lo fortuito del tiempo, ni lo cercano del viento,
Será tu voluntad de la mano con la mía, de lleno tu emoción por mi espalda, detonando mi interior.
Cuando el oleaje de mi optimismo devaste mis dudas, podré abrazarte sin la sucesión de un “adiós”, no me place tu partida, me inquieta tu llegada.
Las sirenas sonarán con la creación de una nueva efusión,
Me desquitaré ésta noche con las almohadas porque mis historias no se vuelven mortales,
Van transitoriamente a llamarte.