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jueves, 16 de julio de 2015

Alondra

Alondra cuando abraza la cerveza camina por el rayado pensando que los carros son criaturas tiernas que besan con cuidado, en la boca y en las piernas, 
dan un abrazo descabellado que te hace perder la conciencia. 

Alondra cuando bebe baila con luces, 
la mirada va a parar en el movimiento. 

Dale,
patea, besa y duerme, 
mañana veras la diferencia entre el hermoso verso que veías y la verborrea que realmente había.


lunes, 6 de julio de 2015

Irreverentemente transparente

Venirse en una ráfaga,
aparecer en poemas a medio terminar.

Dejarse mirar con felicidad, 
porque no todos los amores hieren, 
porque no todas las historias terminan mal.

Hay que querer y dejar ser queridos, 
no dejar que lo banal sea la regla, 
lo sexual lo cotidiano y lo especial lo esporádico.

Dentro de la piel, 
abrazando la alegría. 



martes, 19 de mayo de 2015

Es el momento

No parto de contratos firmados con abrazos,
de promesas con vigencia limitada,
reacciones desenfrenadas.

Dejo todos mis sueños sobre nubes:
que se sientan en relámpagos cuando quiero hundir el mundo,
desafíen los inclementes rayos de sol de otras miradas,
se desprendan en llovizna que corran por mis pies.

Quiéreme suavecito con suspiro, 
arrópame en un abrazo.

Desafía mis ilusiones,
ven a visitarme con tu lengua.



Solo citas de bar

Cerveza que te atrae
vodka que te amarre,
vino tinto que te despido,
ron que te olvido.





Naturaleza irracional

Las mascaras que usan los impulsos saben a besos,
no muestran prejuicios.

Los deseos ocultos son como orugas en capullos de sonrisas,
brillan como monedas.

Al final se largan como mariposas a otras flores.


lunes, 2 de febrero de 2015

Momentos decadentes

Algunas veces,
siento que se me desvanece el cuerpo;
la boca se me va de lado, 
el cabello se desprende mientras camino. 

Van cayendo gotas de mis ojos cuando intento dormir,
se van colgando las palabras. 
No me interesa guardar la tristeza en el morral,
no me preocupa que los perros vayan detrás de retazos de preguntas. 


lunes, 10 de noviembre de 2014

Caracterización de un imbécil

No hace falta tener los ojos negros, azules, verdes o marrones;
tampoco altura o abundante cabello.  
Mucho menos es relevante la belleza, 
fecha de nacimiento o signo astrológico: 
se es imbécil sin importar clase, color o religión.

Un imbécil es individualista, 
fiel creyente de sus palabras y actos.
Piensa con la cabeza de abajo que adolece de  neuronas, 
es instintivo y la racionalidad la desborda en criticar a los demás.

Un imbécil miente, pensando que sus mentiras nunca aparecerán en pantalla o caminando por cualquier lugar, 
la sinceridad la llama omisión, 
el “estado de locura” justifica su vil actuación.

Un imbécil ni siquiera merece una descripción, 
solo no escucharlos.
 



lunes, 20 de octubre de 2014

Deseo ambulante



Respira cerca, más cerca, 
inhálame, 
desbórdame, 
obsérvame, 
percíbeme, 
acaríciame, 
muérdeme, 
siénteme.

Sueña a mi lado, 
toma mis manos, 
besa mis labios, 
despierta junto a mí.

Créame en tu universo, 
reinvéntame, 
no te alejes, 
ata mi cuerpo, 
sumérgete con mi alma, 
emerge del silencio, 
dibújame en la luna, 
no te vayas lejos, 

te quiero, te quiero en mis sueños, 
emocionas mis pupilas, 
alejas el miedo, 

mi piel con el sabor de tu anhelo, 
confía en mis besos, 
alucina en mi pecho, 
invirtamos tristezas en sonrisas eternas, 
eterno efecto, me quedaré bajo tu piel, 

improvisemos.


lunes, 18 de agosto de 2014

En las mañanas pienso que...

Vamos a vivir en una casa bonita;
no porque sea grande,
no porque esté recién hecha.

Vamos a vivir en una casa bonita porque será de los dos,
donde mires a tu alrededor fundiendo tu esencia con la mía,
construyendo sobre la soledad de ambos.



martes, 8 de julio de 2014

Cuando vuelvo en mí

Ver tus labios es sentirlos sobre mi cuerpo.

Clavar mis dientes en tu espalda, 
posar mis muslos sobre ti para que el juego jamás acabe. 

Sentir mis senos deleitarse de placer, 
el resto de mi piel envidiosa, comienza a moverse para llamar la atención de tus dedos, de tu lengua. 

Te va sintiendo mi cuello, 
te va recibiendo mi pecho, 
te observo en mi ombligo y me pierdo cuando llegas hasta abajo;
todos mis sentidos están enfocados en el mejor sexo oral. 

En el momento más intenso vienen a la fiesta tus dedos, 
solo para confirmar mi excitación.
Un ligero frío va recorriendo entre mis piernas, 
me paraliza hasta la respiración.
Una creciente sensación que explota en un gemido intenso.

Desmayo ante tu cuerpo, 
poseíste lo que querías y más.