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sábado, 11 de junio de 2011

Isis de la noche

Danzaba libremente por la niebla, 
brazos abiertos para tocar al viento mientras se mecía por el espacio como ave de mil plumas negras como la noche.
La luna la gestaba en lagunas mientras crecía siendo arboles. 

Ella cuidaba la oscuridad de aquellas torres de madera y con voz de niña, 
espantaba moscas con lucido empeño. 

¿Y que deseaba en las mareas del tiempo? 
¿Qué lograba atraer en su danza sutil por las tinieblas del silencio? 

Vampira de nombre ancestral, 
dueña de los demonios vagantes, 
resucitada noche hecha mujer.

 La veían salir de los arboles los príncipes azules,
 huían pálidos escondiendo su arrogante aliento para las gansas del pantano. 
A esta súcuba no se le podía caer con cuentos de triunfos mitológicos pueblerinos; no.
Esta penumbra con sensual forma era leyenda prohibida, 

 Altiva amante, 
más bien pensaba en guerreros, hombre solitarios con cicatrices de tiempo en guerras, transeúntes sin miedos a cuentos múdanos, capaces de ser pasajeros en su marchar intrépido. 

Ella con tiempo sin tiempo, 
alma azabache ilustrada con estrellas.
Había aprendido a ser niña y resulto ser eterna. 


sábado, 7 de mayo de 2011

Es ésta melodía



Frecuentaba caminar en el espacio.
En la taciturna vía láctea.

Corría por la sabana, 
surcos de aire bloqueaban mi exhalación, 
entrabas a mis pulmones haciendo eco por todo mi cuerpo

Me desquitaré ésta noche,
 mis historias no serán mortales.

martes, 22 de marzo de 2011

Paseando entre la realidad y la apariencia



Has tocado a la puerta, 
 retumbado el timbre del teléfono;
te has asomado por las ventanas.

¿Cómo es que quieres entrar a este lugar fortuito?

No conoces las paredes, ni habitaciones, 
qué hay en cada estante;
que accesorio cubre cada mueble, 
cómo juegan la luz y oscuridad.


Yo que he vivido como ave enjaulada, 
cantando por un poco de alimento, 
sedienta y estática mientras oscurecía mis ojos. 

Como un pez en este mundo turbulento, 
que no conoce las palabras.
Como cordero, 
que aún sabiendo que sacrificarían mi suspiro, 
me entregaba a la suerte ajena.

He corrido como un corcel a las orillas de un mar abierto, 
he sido un delfín de circo, 
una gatita escondida.

 También he jugado a ser leona, 
silente serpiente que espera clavar los colmillos. 
Me he llevado sangre a la boca, 
se han llevado la mía en otra boca.

Castigada como yegua de carga pesada,
olvidada como mascota en vacaciones lejanas,
desvalijada como aldea. 

He llorado con unos ojos inmensos y melancólicos, 
como los de las vacas;
me he quejado como un águila herida, 
 he sentido la soledad aún cuando miles de persona me rodean, 
ardillita aprisionada.  


Emociones tornasol, 
cambian al son de las circunstancias.

Yo también he querido entrar a casas ajenas, 
con el corazón en la boca y las venas histéricas.

Arriésgate a ganar en mi campo.

domingo, 16 de enero de 2011

Consumación


Me embarga la forma que tienes para hacer felices mis días, 
la ligereza que aportas a mis períodos difíciles, 
te agregas a mi felicidad.

Cuando me miras a los ojos, sin pronunciar palabra alguna me das un recital, 
encierras mi rostro en tus manos,
dibujas mi sonrisa con tu aliento
besas mis labios.

Sosiegas las tormentas que anteceden los cambios, 
siempre tomando mi mano.
Me conviertes en un ser resplandeciente,
vienes a mí y sostienes mi cintura mientras danzamos al ritmo de nuestra compañía.

Tú, cual niño, jugueteas con mis mejillas, 
vas esparciendo cosquillas por mi cuerpo
cuando ya exhaustos de tanto estallar en risa, buscamos el silencio para encontrarnos de nuevo en los sueños, donde yo te llevo a volar y tú me abrazas en burbujas de cristal.

Allí estás de nuevo cuando mis ojos quieren despertar, 
de vuelta un abrazo excepcional,
calor de mis días, 
elocuencia de mi canto, 
todas las nubes que me saludan fuera, 
mi placer y virtudes.

Solo que, 
esta vez me confundí de nuevo.
No existes, 
eres una vil proyección de mi fantasía.

No tienes ni rostro, ni tacto, ni olor, ausencia de nombre y recuerdo de voz.
No existes.

viernes, 7 de enero de 2011

Revelando colores


El arcoíris en el que me adentro posee temblorosas palabras, 
baja su mirada cuando conecto mis ojos a su luz.

Sonrío de su retraimiento
me dejan atónita estos colores,
no conocía la mitad de ellos, 
quisiera tocarlos en este aire que me incluye en la intimidad, 
un sentimiento violeta que cruza el río.

Corro efusivamente a beber de sus aguas, pero el arcoíris me detiene con sus manos y solo moja mis labios con unas gotas.
Atónita, clavo mi mirada en sus ojos y con un titubeante movimiento alza mi cuerpo y conoce mis límites y costados, esquinas y laterales.

Cubre mi rostro con el color de su sentimiento,
besa mi pecho al son del azul, 
intuye mi alma.

Ahora es la luna quien me saluda, 
me acogen las flores que he creado con mi imaginación.

martes, 4 de enero de 2011

Fugaz

Que podría pensar de ti,
que podrías causar en mí.

Podría imaginar una nube para apreciarte,
una fosa para despertar de tu mano,
gusanos que se coman tus miedos.

Erosiones para cada sonrisa,
una laguna para dejarte.

Ahora minutos tienen tu nombre,
la extrañeza se fue tras de ti.

viernes, 17 de diciembre de 2010

Sospecha de una emoción



Se desposan mis deseos y frialdad.
El arquitecto de mis pasos cayó rendido luego de tantos círculos retadores,
resuena el momento preciso en que tus pies se encontraron con mi parodia y terminaron en el acto estelar de mis palabras.

Maneja mis intenciones, que por lo demás, son temerosas.
Falsifica las dudas que nadan en tus pensamientos
  
Luego de algunos roces, 
caricias asimétricas, y tactos húmedos
podemos dejar los jardines de promesas,
dedicarnos a la experiencia de trascender mundos perpendiculares.

Queriendo quererte en el sabor de mis desayunos, 
en la complejidad de mis almuerzos y la calidez de mis cenas.